LA PEÑA SAN DIEGO

Iniciaremos esta interesante excursión en la Placeta del Trinquet, que se encuentra en la carretera que nos lleva al Castillo, poco antes de llegar a la Torre de la Armería. En esta plaza hay una fuente y unos bancos de madera alrededor de ella, en ellos podremos esperar tranquilamente a los componentes de nuestro grupo de excursión y llenar las cantimploras, ya que no encontraremos agua en todo el recorrido. 
De la plaza del Trinquet, saldremos por la calle y plaza de Sant Gaietá, para pasar luego por la calle Forn del Vidre hasta la salida de Xàtiva camino del portet de Bixquert atravesando la finca de la Polaca, rodeada por un muro a la izquierda que recorre 200 a 300 metros el inicio del portet. 
El Portet, es un camino que asciende, como su nombre indica, un puerto de montaña, que recorre su trayecto entre piedras y rocas, entrando muchas veces labrado en la roca, con escalones esculpidos en muchos de sus tramos. Pasaremos por un tramo especialmente interesante, ya que en él podremos ver gran cantidad de rocas de tamaño voluminoso en posiciones poco habituales. Estas rocas se desprendieron de la montaña del Castillo como consecuencia del terremoto que asoló Xàtiva en el año 1.748. También podemos destacar la cueva que a la izquierda de nuestro recorrido encontraremos al inicio del último tramo del Portet. Esta cueva, cuadrada y casi entrando en vertical, está excavada en la dura piedra y se la conoce como Cova dels dos ulls
Una vez llegados al final del Portet aprovecharemos para descansar, pues el último tramo es bastante inclinado. Mientras descansamos aprovecharemos para observar el paisaje que desde este lugar se puede disfrutar. 
Por un lado podemos ver la zona de Bixquert, con sus innumerables chalets y sus azules piscinas, también vemos la Serra Grossa cortada por el puerto de l'Ollería, un poco más allá el paso natural de l'Estret de les Aigües, y en último plano la Serra d'Albaida con la cima del Benicadell. 
Una vez empapados de esta magnífica vista, continuaremos nuestro camino esta vez en dirección al oeste y a unos 8 minutos del alto del Portet, pasaremos por un pequeñísimo cañón excavado en la roca a modo de paso. Una vez pasada esta curiosa hendidura, podemos ver a nuestra derecha y en lo alto de la serra de Vernisa, la cruz que caracteriza esta montaña y por la cual también se la conoce como la Creueta. Podemos ver el contraste de vegetación que hay entre la senda por la que nos encontramos, orientada al Sur con plantas bajas y pinos aislados, y la otra parte del barranco orientado al Norte y con vegetación frondosa. 
Al final de este camino, llegaremos a una zona de cultivos de secano (olivos, almendros, etc.) por la que caminaremos hasta llegar a una senda que tuerce a la izquierda. 
Nosotros continuaremos rectos hacia el Poniente (oeste), llegando a una zona de reciente transformación agrícola donde los naranjos sustituyen a los pinos y el riego por goteo a las lluvias estacionales. Caminaremos entre la huerta y la montaña hasta que localicemos un solitario pino piñonero desde el cual podemos ver el objetivo de nuestra excursión, la Peña de San Diego, antiguo asentamiento de la edad de Bronce, es un promontorio de acceso dificultoso que era utilizado por los pobladores de esa época para establecer sus viviendas y estar mínimamente protegidos. 
La ascensión aunque un poco inclinada no es excesivamente dificultosa, ya que existe un camino que nos lleva hasta la cumbre. Una vez aquí podremos ver a la izquierda dos construcciones separadas por un camino. 
Saldremos de regreso hacia Xàtiva por la otra parte de la Sierra Vernisa, descenderemos hasta el camino que nos ha traído a la Peña (300 metros sobre el nivel del mar) y veremos que hay una senda desde donde se puede ver la huerta de Xàtiva. 
Nos orientaremos aproximadamente hacia el Noreste, teniendo como referencia el pueblo de Novetlé a nuestros pies. El camino que transcurre en un principio entre pinos acaba por estar rodeado solamente de monte bajo. El camino está claramente marcado por el paso de la gente y por algún que otro escalón esculpido en la dura piedra. 
El paisaje que se aprecia durante el descenso, es muy importante y conviene que lo disfrutemos en su totalidad. Pero para hacerlo es recomendable que hagamos una pausa ya que descenderemos por un pedregoso sendero que puede terminar en un desagradable porrazo.
En una de nuestras paradas para observar el paisaje, podemos distinguir de oeste a este los pueblos de la parte de la Vall de Xàtiva: Canals, L'Alcudia, Rotglá, Llosa de Ranes y los promontorios de Santa Anna y el Puig, que también fueron asentamientos humanos en la Edad de Bronce. 
Si la visibilidad es buena también podremos ver algunos pueblos de la Ribera Alta, como Manuel, Énova, Pobla Llarga y Carcaixent. Al final del descenso de la montaña, encontraremos una bifurcación en el camino que nos llevará, por la izquierda directamente a Novetlé, por el depósito de agua potable, y por la derecha a Xàtiva siguiendo la falda de la sierra. Tomaremos en nuestra excursión este segundo camino, y después de pasar por detrás de unos chalets, lo continuaremos junto a la balsa circular de riego desde el cual se puede divisar la ciudad de Xàtiva. Por esta senda, y a unos 150 metros de la balsa, existe un acceso a la cumbre de la sierra Vernisa que exactamente conduce a la Cruz. Este es uno de los primeros indicios por donde podremos subir a este difícil pico, pero para esto ya dedicaremos una futura excursión que hoy solo citamos como referencia. La entrada a Xàtiva la realizamos por el Camí de la Bola que nos lleva al Colegio San Jacinto Castañeda, y desde allí al centro de la ciudad por el carrer Caputxins y el carrer Blanc.
<< Volver